jueves, 28 de junio de 2007






Y bailó Julio Bocca!

La Escuela Municipal de Hadas contó con el honor de ver bailar al gran Bocca en su patio de ceremonias . Tras dos veladas sin par (fue los dias 25 y 31..), el alumnado no vaciló en declararlo héroe de la institución. Al evento asistieron todos los alumnos y docentes menos el citado Washington Luna, oriental, que sigue sosteniendo que el ballet es de putos, a pesar de ser un gran bailarín de candombe, ¿será porque siempre baila con la mas fea?..

Mas allá de algún exabrupto de la barra sentimental de racinguistas que en no pocas ocasiones se pasó en los elogios al bailarín, lo que pudimos ver es el estado de éxtasis en que quedó nuestra directora El Hada que vino de Banfield.
Bailó Julio Bocca y tras un salto de poesía nuestra directora perdió varios suspiros y exclamaciones que salieron corriendo como panaderitos fluos por todo el salón.
Así mismo nuestro duende, Hijitus, no se privo de compartir el baile junto al gran Julio. Demostrando un gran dominio de su etéreo cuerpo (que algunos creen que es un ovillito de luz), realizó un pas des deux con la música de Lito Vitale, el único inconveniente fue cuando bailó el fragmento del Quijote porque no le alcanzo el espacio y se dedico a rebotar contra las dulces paredes, actividad ésta que le gusta demasiado....y que provoca risas de arco iris a El hada que vino de Banfield.

Bailó Julio Bocca y en los pasillos de la escuela aun retumban los latidos de los corazones provocados por sus saltos, en el aire esta todavía la vibración que causo en el ultimo giro de la noche...Los alumnos de baile cronopio ( tregua y catala) no quieren volver a clases porque han quedado impresionados..

Y nuestro Hijitus, en un acto emotivo reveló su nombre, algo que estaba solo reservado a los libros de los duendes de los tiempos. Luego de un Giro y contra giro, mirando al publico presente dijo “: Soy Giuliano”. Y la barra aplaudió e hizo sonar los trompetones y cornucopios, Juilo Bocca reverencio y continuo su baile que para siempre quedara dando vueltas por la Escuela Municipal de Hadas...










La noche partida de un grito

Fue un día,
El menos pensado,
Un pedazo de cielo,
Un blanco albatros,
Una nube,
Descendió sobre sus cabezas,
Se les anudó al mentón,
Y se volvieron resistentes a todo.

No hay loco que conciba,
Semejante delicadeza,
Del dolor nace la fuerza,
De un dolor parido y re parido,
Durante miles de noches,
Con sus gritos.

Arrancados sus frutos,
A manos de los peores cobardes,
Apatridas sin condena,
Veremos nosotros,
Que se mueran que se mueran.

Y las madres van,
Giro y giro
Signo de los tiempos para siempre,
Partidas, divididas gritadas,
Madres, abuelas,
Argentinas.



(mercurio)









miércoles, 27 de junio de 2007

BALSAMO

A mis amigos, de la tarde infinita, eterna, de la esparraguera de Giles.


Verde, por todos lados verde. También manchas negras y las manchas de carne, en medio del mar verde vegetal, verde el silencio, la esperanza, la paz, la muerte y el viento.
Mar de pampa verde madre de todo, murmullo telúrico, terroso, verdoso y mas verde aun.

Así, de tarde de verano, el sol que exalta reverberando en las hojas de los álamos, de los eucaliptos y de los sauces próceres.
Es difícil hablar de la compleja simpleza del campo, intento ahora cerrando los ojos.
Primero, la amplitud, el espacio total, la tierra en su cuadratura verde de pastos y alfalfas, en el costado están los árboles como majestuosos pilares de la infinita bóveda celeste, resaltada caprichosamente por furtivas nubes . Cielo abierto, tan abierto que se puede ver a Dios, y por eso bajo la mirada....
Al costado de los árboles lejos de la salpicadura del sol la zanja de barro curiosamente húmeda, mas allá el alambrado como un pentagrama del viento y después mas verde y tierra.
Llega ahora el olor del eucaliptos y del tilo, se funde con el perfume a tierra mojada de la zanja y de algún terreno arado por allá.
El águila barata criolla esta posada por allá indiferente, ya sabemos que no hay que gastar pólvora en chimangos. Curiosa la tijereta en el alambrado mira desconcertada el nido del hornero, mas allá cabecitas negras y jilgueros, griterío de bichos feos y mugidos lejanísimos.
Ahora suspiro de alegría, pongo mis manos en la tierra y me inundo de pampa, apoyo mi cara en la tierra y la madre me lame el rostro, tengo ganas de besarla.
La brisa de verano corretea entre los árboles haciendo que estos se quejen, zumban las ramas como moscas con raíces, siento los dedos de la brisa que viene del sur subiendo por mi espalda y me hunde la cabeza en la tierra y me duermo así, como algo verde .

Pero no estoy solo, si miro bien veo a mis amigos, un auto desafinando en medio del paisaje sueña con volverse caballo, pero es auto y es mío y esta como pastando, mi viejo doce, criollo y valiente .
Ronda de vagos, allí tirados, resabios de un mate amargo que circula por vicio, agua caliente y bostezos . Uno habla ahora, no le entiendo pero me rió, todos en cuero, sin las zapatillas, fumando como para desafiar al aire.
Otro escupe al costado y se detiene como si le llamaran la atención, otro tiene ganas de cagar y tiene vergüenza de hacerlo por allí, detrás de los árboles. Yo también tengo ganas pero me quedo tranquilo mientras la transpiración no aumente, estoy empachado de campo.
Alguien se quedo dormido y le rondan dos abejas, el resto hablamos susurrando y nos reímos lentamente.
Escucho a lo lejos un jinete y un perro, aumenta el viento un poco pero se calma y el jinete y el perro ya no se oyen . Infinita soledad, tengo fiebre de campo, santo campo, soy un naufrago en este mar de pasto y boca arriba el océano inalcanzable, indecible, es un grito murmurado que anda y anda.
Mi amigo fue y cago en la zanja y esta aliviado porque no lo hizo bajo un árbol, muy humano lo de el. Yo me aguanto no tengo urgencia, somos humanos y no poesías, el campo es poesía y lo extraño con mis entrañas y con mi boca.
No puedo olvidar la vez que me beso la madre verde, se adentro en mi alma y no salió.
Así, somnoliento de invierno, detrás de mi ventana de barrio porteño, del sur, me acorde del campo, yo soy ladrillo de ciudad y me gusta la tierra. Hoy que estoy húmedo de urbe, tengo nostalgia de un pago que no es mío pero del que soy parte, al fin de cuentas somos hijos del mismo padre.

El maltes

martes, 24 de abril de 2007

Editorial para Hijitus

Ayer estaba pensando...y aparecio tu imagen. El hada que vino de Banfield y yo hemos detectado que sabes mas del universo de lo que decis saber.
Pensaba, un poco asustado por tanto apagon neuronal, que tu rayo misterioso es tu sonrrisa, que aun no vi y que la explicacion que me vas a dar del universo se va a expresar en un alarido.

Es que es ese mi temor
que confunda tu sabiduria, tu sintesis del mundo en un alarido,
y yo te de la mamadera..
Pasado el susto dejo aca unos versitos desparejos que se leyeron en la Escuela municipal de Hadas y que la directora El hada que vino de Banfield le puso un muy bien felicitado.




Dulce ser

Hijo que vas a hijar mi vida,
mi vida.
Barriletito de nubes,
barquito que viene navegando,
Hijo, hijita que vas a hijarme,
llenandome de padresedad.

Pequeñito velerito, botecito de miel,
vienes remando, que dale, que dale,
que viene, que viene despasito,
con vientito a brisa de mar.

Nosotros somos tu muelle,
que te recibe, que te acobija,
que te vera sarpar, donde recalaras.
Hecho de buenas maderas, de buenas
y mas buenas siestas, soles.


Hijito de tu madre,
girando en el astillero de amor,
vientre calentito, sonrrisa intuida.


Hijito que hijaras mi vida
hijito, hijita que me llenaras de infancia.
Hijito hijita que me vas a padreser,
que no amainare un minuto mi padreismo,
y sere todo el amor que pidas,
hijito, hijita, mio, tuyo,
tuyo tuyo,
mi vida...
toda.

El maltes.

















ESTABLOS


Establos,
donde yacen los hombres caballos,
rumean aires partidos en llanto.

Establos,
donde descansan sus muelas partidas,
hombres caballos tiran para adelante sus latidos,
cierran los párpados con seguridad,
creyendo defenderse así del paso de la historia.

Hombres caballos, lejos del mito romántico,
son números que transpiran y mueren,
mueren maldiciendo a sus jinetes,
cuando se guardan como rocas secas,
en su establo cuna y ataúd.

Establos,
donde la noche es un paño frío,
donde se intenta volver ,
a la condición humana,
a su fin ultimo,
a intentar volver a ser, sin estigmas,
un hombre,
un ser.
Mercurio


LA DESGRACIA

Pensar que nunca creyó en las desgracias, no es que nunca le hubiese pasado nada en la vida sino,que como buen optimista que es, ningún hecho desafortunado del pasado lo atribuía como tal. Realmente siempre penso que las cosas desafortunadas ocurrían para algo, entendámonos, no por algo, sino para algo.
Aquella vez que pincho un neumático en el medio de la carretera, sin mas humanidad que el mismo, no fue sino para hacerle ver que antes de hacer un viaje hay que prever todo, en aquella oportunidad por ejemplo, la conveniencia de llevar un buen gato.
Otra vez desayuno demasiado antes de tomar el aliscafo a Colonia y en medio del viaje con río revuelto se lanzo hasta el apellido; ergo, no desayunar mucho antes de tomar el aliscafo.
Particularmente, esta forma de ver las cosas le ayudo a llegar a la edad avanzada sin repetir mas de una vez los errores, en efecto, el hombre aprendía .
Los hechos se sucedían con tal o cual fortuna pero todos sin excepción ,con algún justificativo lógico, se quedo sin trabajo en mas una oportunidad, lo dejo alguna novia, se corto el dedo con un vidrio, pero para don Goyo en eso esta el aprender a vivir . Y no se equivoco, meticuloso y vehemente, cuando Goyo decía, ¨así no¨, pues bien, era porque así no ha de ser. Y de esa acumulación de pruebas y errores solidifico su vida.

Pero ayer...
Ayer fue una desgracia, justo cuando empezaba a pensar que las desgracias le seguían de largo como la pelota se le mete al arquero en un penal. Con la misma cara, Don Goyo quedo impotente.

El mate aprontado en una mano, sin mojar tan siquiera la yerba, con el silencio de una casa que suspendió hasta el ultimo ruidito, un segundo fatal, como cuando una tribuna ve que le patean el penal.
Y después el derrame inevitable de injurias y blasfemias, carajeadas y maldiciones que rebotaban en las paredes y en los cacharros de la cocina amplificando lo que brotaba de su boca a medio desdentar. Mil infiernos se despertaron con la sacrílega oratoria, declamaciones apestosas, irrepetibles infamias a fulano o mengano.


Todo eso exalto al apático gato ( el vivo no el del auto), el bicho se levanto con los pelos erizados, dudo entre ir junto a su amo o esconderse atrás del lavarropas. Opto finalmente por lo ultimo, so temor de ligarse una regia pateadura, que por su altura calzaba justo para la alpargata bigotuda de Don Goyo. Patada que no quería conocer ya que dado la intuición animal la supuso mas digna de un Chango Cárdenas que del viejo, pero en esas instancias...el desahogo era cruel.

Ay! Infiernos, maldita la hora 16.30 que quedara registrada en la memoria para el resto de la vida, y que además le vino a romper todo su esquema de previsiones, de errores superados y de una vida sin desgracias.

Y ahí estaba él, ya un poco menos infamante, viendo su desaire hecho vidrios y vapores, sangrando sobre la mesa.
Pero luego que le paso el aturdimiento no se amilano, en la primera de cambio agarro su sillita de matear, la radio y el mate y se fue a sentar al umbral de su casa como todas las tardes.

Ay! Desgracia desgraciada...Desgraciada!, ni todo el verdor de la barriada, ni la brisa dulce de un octubre templado, ni toda la claridad del final de la hora de la siesta le sirvieron para suplir una carencia irrefutable, para colmo no había lógica posible en ese momento.
Apenas el murmullo de la radio le desviaba la atención, el mate en la mano, seco como bolsillo de cura, aprontado para nadie.
Algunos botijas le pasaban extrañados de verlo así como un pedazo de ausencia en la vereda. Don Goyo estaba desinflado como cuando Nacional pierde contra el Rampla.
De a ratos giraba su cabeza hacia la cocina y emitía un sollozo propio de las niñas de las novelas.: que desgracia!, hay que joderse che!

Y no hay caso, no entendía nada, le faltaba algo, algo bajo la axila, como si le faltase una costilla, se le ausento un pedazo de él.
La desgracia le vino sin avisar como suegra metida y se le enquisto de tal forma que todo su optimismo se le fue por la zanja de la vereda y lo había desfigurado.

Al rato cayo su vecino, Don Pocho que al verlo así creyó que se le había muerto la gallina ponedora. Después de un rato tosió y se apronto a decirle algo pero finalmente no se animo, Don Pocho, toda gordura él como su nombre lo indica, rápidamente comprendió la situación de su amigo-vecino y se aboco a compartir el dolor.

Don Goyo apago la radio y ambos quedaron en silencio, como de velorio, nada se movía en torno a ellos, Goyo en su sillita de matear desvencijada, Pocho apoyado contra la pared. Ni un chingolo asomo por allí, ni las habituales moscas, ni una mísera picazón de tobillo, nada.
Al cabo Pocho pareció despabilarse como por arte de un castañazo, hurgó en el bolsillo de su camisa y extrajo de el un cigarrillo sin identificación o procedencia a la vista. Lo encendió de una pitada larga y luego exhalo el humo pesadamente, volvió a mirar a su amigo.

Instantes que se congelaron, ahora vuelven a la vida, Don Pocho escupió una hebra de tabaco que le había quedado entre dientes y resuelto a todo decidió alzar la voz, y así nomás como tirando bosta al pozo le espeto a don Goyo : Pero che! Tanta historia por un Termo rasposo!.

El gato confianzudo que no oía ruido había salido de su escondite, pero otra vez se le volvieron a erizar los pelos y ahora sin dudar se fue a esconder a la terraza, porque supuso acertadamente que ya el lavarropas no era un escondite seguro..









Washington Luna

lunes, 12 de marzo de 2007






INICIO DEL CICLO LECTIVO:

La Escuela Municipal de Hadas anuncia que se encuentra inaugurado el ciclo lectivo 2007, habiendo su nueva rectora El hada que vino de Bandfield aprobado la curricula que los aspirantes a duendes y hadas deberán cursar a lo largo del ciclo de las nueve lunas sin jamón ni queso.
En esta ocasión hay que informar que el señor Mercurio atento a las necesidades de la escuela ha aportado materiales significativos, como ser: materiales para el seminario “ Como dominar un Dragón con un asado bien hecho” para la cual contaremos con la presencia de Gog y Magog, el dragón rojo y amarillo respectivamente provenientes de oriente y que aun persisten con pasar la muralla china.
También vendrá a dar charlas Morgana, el hada que amadrina nuestra escuela y O’ring el duende irlandés de malos modales especialista en ringuing, ( o sea ring raje)
Para las clases de Hadalogia telúrica llegaran desde la patagonia duendes peques, Elal ( mapuche) y Pehuen co ( no sabemos de donde).
Para las clases de Duendelogia I tendremos la presencia de Rayo misterioso, Luz de almacén, gorrión sentimental y pechos de miel, todos de tango de buenos aires menos el ultimo que viene de spinettalandia.
Los aspirantes podrán practicar equitación, ni bien encontremos el unicornio azul cubano, o podamos atajar a Pegaso que se vuela siempre o podamos convencer al centauro que no ande tirando flechas contra todo lo que se le cruza. Por ahora tenemos que ir a la calesita que ya están bastante domados aunque a veces se retoban.

Final mente tendremos la presencia de un dulce ser, que por ahora llamaremos hijitus porque el muy misterioso no da señales de su identidad. Vendrá a elevar la condición de hada a Señora hada que vino de Bandfield, también ejercerá su sabiduría con el El Maltes que sabe ponerse jodido cuando el viento no le es favorable.
Hijitus egresara de la Escuela Municipal de Hadas con el cargo de Duende / hada superior con master en dejar sonrisas por allí, y cuyo viaje de egresado se hara en un submarino amarillo.(aunque es mas probable que la primera etapa la haga en Renault 12 por cuestiones de presupuesto).
Y hasta es probable que también salga a navegar por las ondas mágicas del litoral a pleno sapucay para espantar mosquitos ( son las hadas que reprobaron) pero para eso habrá tiempo.
En Hora buena!!! Los que hacemos la Escuela Municipal de Hadas y los que pertenecemos a la Barra sentimental de Racing nos llenamos de lagrimas emotivas y esperamos pronto ver su sonrisa por estos sitios.




SUSUUU Y CHUCUCHU –CHUUCU!!!!! toinnnnngggg
(saludo contraseña de la escuela)









AHORA BIEN...

Resulta que ahora el tiempo se me pone confuso, tengo que pensar en juguetes y en dinero, tengo que ser padre e hijo. En verdad este tiempo es muy complejo, tengo que aprender a jugar con mi hijo/a y tengo que cuidarlo y educarlo. Tengo que mostrarle el mundo porque recién lo ve por primera vez y no se entiende ni jota en la primer lectura.
Y yo todavía tratando de entenderlo...
Por suerte le puedo dar algunos resúmenes de porque uno elige estar mas vivo que muerto, mas alegre que deprimido. Mas allá del partido socialista, las ideologías no mueren , se conservan y hace rato que tengo la idea de mostrarle un padre al que le gusta jugar y una madre que se resiste a dejar de jugar. Mi hijo/a tendrá su revista Lupin para soñar aventuras hasta que julio Verne lo ocupe o hasta que Marx o el Manual de astrofísica le ocupen mas tiempo y a nosotros nos deje sin respuesta.
Tendra su Borges para matar tiempo o tendra su Cortazar para andar saludando por ahí “ Buenas salernas cronopio cronopio”. Tendra su Serrat ( ya lo tiene entre sus células) tendra sus Beatles ( y lo tiene en los genes) y tendra su Falta y resto, su U2, su José Carreras, tendra su Spinetta, su Zitarrosa...
Tendra un mundo preparado....esperando que sea modificado por su mano, a su antojo a su amor. Y eso es lo que tengo que aprender de ahora en mas. Señores llego la hora de Izar las velas que el sol esta a barlovento....
Un nuevo tripulante esta a bordo...
Los que vamos a navegar con vos TE SALUDAMOS ¡!!!!

El maltes
(pueden mirar mas en www.revista-lupin.com.ar)



Crónica para una milonga


Nunca se puede recordar cuando se da la puntada inicial a una leyenda, es decir, de un cuento que se propaga en la noche infinita de las historias . No puedo recordar mas que el hecho y la circunstancia en que me fue revelada la historia, el resto es puro e incesante devenir.
En un boliche oriental, campo adentro me fue referida la historia de una milonga. No recuerdo su vocero, lo intuyo entre copas y cigarros, sudando ritmo de cuentista solitario cuya verisimilitud a esa altura de las circunstancias no valía la pena indagar.

Lo cierto es que la milonga, canción vieja que huele a tiempo y campos anochecidos, se refería a otra música mas vieja, mas ancestral, mas embrujada: el candombe.
Es urbano, pero una milonga habla de la noche del candombe, habla de ciudad, de barrio sur, habla y pasa de boca en boca, de guitarra en guitarra y de orilla a orilla. No puedo no decir que una milonga son todas las milongas, pero no es cierto que quien la protagonice sea siempre el mismo, al menos Emilio Gauna, se comprobó, son varios. A mi me gusta creer este, el de la historia referida en un olvidado boliche del departamento de Soriano, una noche de verano de un tiempo que irremediablemente se pierde con el otro receptor que fui, ¿ es necesario recordar que ya no soy el mismo?.
La noche venia cayendo pesada, un febrero del tiempo, se iba acomodando entre los adoquines de las calles del barrio sur, mas luego comenzó a devorarse las paredes y la brisa que venia del río. Ya empezaba a sentirse el olor de las fogatas calienta parches, vienen de todos los rincones, olor a pasto y antigüedad, a sonrisa cómplice. No va a faltar poco para que en el aire rompa el “borocoto-borocoto-borocoto-toc-toc-toc” como una ola de mar que rompe en la playa, una ola africana una ola profunda.

Algunos se santiguan, paredes adentro, temen a lo que pueda desatarse en las calles, antiguos demonios, lujuriosos personajes de otros confines se mezclan con los conocidos de siempre y se vuelven gigantes dueños de la noche.
Farolas amarillas, humo de frituras y un juramento de tiempo atrás que revive con el cruce de miradas de dos extraños. Saltan los tambores por las esquinas, ya levantan presión los parches, duelen las cuerdas de repique, de piano, de chico, duelen las manos pero se sigue, en honor a los anteriores, a los que dejaron en las paredes del barrio sur de Montevideo sus ecos, sus voces. Canta el negro de dientes amarillos articula su engaño o su verdad a plena voz :
“ne-ia ne-ia cumbaia-nagata”
alza las manos al cielo y las baja a tierra enterrando su pena . Hacen el amor tras las sombras, se bebe de mas, y el zambo que exuda coraje y busca, va lentamente encontrando su enemigo.

Comentan en el Barrio que el zambo viene de Treinta y tres o tal vez de Rivera, demasiado lejos del pago, ¿y viene a cumplir su destino al Barrio sur? ¿Qué misterio rodea su destino de hombre de tierra adentro? Viene a cobrarse una deuda de tiempo atrás, o tal vez a dejarse llevar, ni ganar mi perder, dejarse llevar.
Alguien sabe lo que va a ocurrir, las voces suenan mas fuerte y las mujeres ríen abrazadas a sus morenos, se mezclan y las olas de África reviven entre las piedras de la calle
“ o-je o-jee imbambue / kalunga – kalungangue”
“ o-je o-jee imbambue / kalunga – kalungangue”



y el río de testigo se presenta a plena brisa.
En una cortada relucen los puñales con los repiques de fondo, hay pasos pesados y sudor, venganza y coraje se funden en un odio improvisado.
Y viene el tiempo de la sangre, uno va cayendo al silencio;
“ kalunga- kalungangue- oje ojee”
y brota la sangre que borra el juramento, la cuenta nunca se salda del todo y entre la luz trémula de la farola de una calle olvidada del barrio sur uno ha quedado mirando a los demoños sin injuriar sus pasos.

A esta altura la milonga tiene su héroe, tiene su poema de sangre y una leyenda mas que contar. “Las cosas se tejen en torno a los que no están” , tierra adentro esta máxima se cumple casi siempre.
La voz del cantor oriental, voz recia y nasal quiere recordar una historia, ya no se es la misma que yo recuerdo, pero es la que se propago por el río y se nos adentro implacable. ¿Que importa la sucesión de hechos? ¿cuan distinta será la milonga?

No importa, se sabe que: “Emilio Gauna murió en Palermo, en una noche de carnaval, el dolor se le fue como por artimaña, vaya uno a saber, lo que quiso Gauna...”
Ya no puedo saber quien fue el protagonista, me gusta, repito, intuirlo asi.


Washington Luna - El Maltes
Referencias en Jaime Ross, sigan escuchando el cuento ahi

jueves, 22 de febrero de 2007

Nocturno andar



La noche infinita,
circular,
va cerrando las oscuridades,
errantes,
detras de cada paso,
detras de cada pensamiento,
de cada soledad.

El puerto reclama su barco,
el cielo reclama su sol,
y uno no hace mas que caminar,
entre le barro,
y la ligereza de versos.

Altaneria de las horas,
nos regala un prisma dudoso,
nos regala mucho la noche,
y nuestro cuerpo pide tormenta,

Para que nuestro sueño,
no se paresca a ese relampago,
que desaparecio,
tras el oscuro horizonte...

El Maltes





El 73 y yo

Como gotea la vida!
Ahi en la esquina!
Sudando semaforo,
toreando autos,
bichando minas al pasar,
dame un poco de secreto!!
El de la voz ronca,
Del cigarrillo de morena muerte,
de la gorra caida y pueblo,
de la pata hinchada,
y la cara pinchada por el sol.

Busca canilla, la chirola diaria!
siento el lapiz del amanecer en la piel,
del invierno con fiebre,
del verano sin chiflete,
Dale canilla, meta laburar la fila!
Dale sonrrisa, dale grito y chiste!
Dale 73!

Aca hay sur y no tenemos mas cambio!
Aca hay bandadas obreras, vagos, curdas, filosos.
Pero vos, yo y este amanecer!,
Ya tenemos rengera, pata rota!
ya tenemos barrio,
ya tenemos manchas en la sangre,
hollin, tinta y sudor.

Vamos 73!!! grita nomas la cronica,
Vamos 73!! vamos que te sigo...